Contador de Visitas

000091901

La Academia en Facebook  La Academia en Twitter  

    

Cómo llegar

17 DE OCTUBRE DE 1829

Image and video hosting by TinyPic

Socorro Inés Restrepo Restrepo

Presidente de la Academia Antioqueña de Historia

 

El 17 de octubre, es una fecha luctuosa en la Historia de Colombia.  Se conmemora la muerte del General José María Córdova, quien se había insurreccionado contra El Libertador, apoyando sus razones, en la dictadura de Bolívar, la guerra con el Perú, que consideraba un error, el nombramiento que le hizo El Libertador, como Ministro de Marina, alejándolo de la vida militar, y la razón más poderosa para  el General,  los rumores sobre una posible coronación de Bolívar.

Transcribimos, apartes del libro “De Ayacucho al Santuario”, de Gustavo Lozano Gutiérrez.

El 9 de octubre, en su casa paterna convoca a una reunión a la cual asisten los más connotados caballeros de la localidad. En ella resume su posición anti dictatorial y pregunta a cada uno de los asistentes su opinión al respecto. En este acto comienza a ver los abrojos, porque cada uno de quienes tomaron la palabra se expresaron en total acuerdo con el General, pero no con el procedimiento que tenía acordado. Para unos la aventura era fatal, dadas las fuerzas de que disponía el Gobierno para reprimir cualquier brote subversivo; para otros, militares,  su estado castrense, les impedía tomar partido en contra del gobierno al cual servían; y su amigo Aranzazu fue explícito en sostener que la vía anti dictatorial lo era la del Congreso, para lo cual el mismo Córdova había sido nombrado en representación de Antioquia. En fin, todos le reiteraron sus afectos, su respeto, pero no se comprometieron a secundarlo en la empresa. Córdova sabe, que, en la hora de la verdad está solo; y lo que es peor, que su soledad está rodeada del pueblo antioqueño.

Lanza proclama  al pueblo antioqueño y al pueblo caucano, reiterando  su empeño en morir por aquello en lo cual cree .Organiza los escasísimos recursos que ha logrado reunir e impone la disciplina a la manera efectiva como siempre; fusilando a aquel que se constituya en factor divisionista o de derrota. Mientras el gobierno se moviliza  contra él. Córdova despliega su acostumbrada capacidad organizativa. Escribe numerosas cartas a su hermano Salvador, como evidencia de que su confianza reposaba solo en lo que será siempre fiel devoto a su memoria, como fue su fiel servidor en todo instante en que fue  requerido. (Pags. 189 y sig.

 Citemos ahora a don José Manuel Restrepo, en su obra “Historia de la Revolución en Colombia”, T. VI:

El general O´Leary envió desde la montaña al  comandante José Manuel Montoya, amigo de Córdova a fin de  persuadirle que se sometiera al gobierno y no hiciera derramar inútilmente la sangre de sus compatriotas.. Montoya nada pudo conseguir para atraerle a una honrosa capitulación. Siempre se creía invencible y contestaba citando su última proclama.

Entre tanto la expedición avanzaba por San Carlos a salir a los Baos, a donde llega el 16 de octubre. Allí supo O´Lary que Córdova lo aguardaba  en la hacienda de El Santuario ya fuera de la montaña. En esta inteligencia la división se puso en marcha a las seis de la siguiente mañana, y a las once halló a las fuerzas revolucionarias formadas cerca de la capilla del Santuario, con su reserva situada detrás de la casa de teja de la hacienda. O´Leary dio inmediatamente sus disposiciones de ataque, las que fueron bien ejecutadas por el coronel Carlos Castelli y por los demás oficiales; en breve la acción vino a ser general. La retirada prevenida a una compañía hizo creer a Córdova que  cedían las tropas del gobierno; avanzó pues con imprudencia, comprometiendo todas sus fuerzas. Sus soldados, aunque  reclutas, iban guiados por antiguos y valientes oficiales. Viendo todo perdido el general se coloca  en la puerta de la casa de teja. Con  algunos soldados y oficiales, desde donde hace un fuego muy vivo. Entonces O´Leary manda al coronel Castelli, al segundo comandante de caballería Ruperto Hand, que ataquen la casa y no den cuartel a los que resistan. Córdova, ya herido, se retira al interior, donde le halla Hand; asegúrase haberle dicho Córdova que estaba rendido, y que sin embargo le hirió con el sable  en una mano y en la cabeza, herida que le parte el cráneo y es mortal. (Pag.252 y sig).

El General Córdova murió vilmente asesinado por un extranjero.   Pero sus palabras de valiente militar, resonarán por siempre en la historia:

 Si es imposible vencer, no es imposible morir.

Bolívar, al enterarse de la muerte de Córdova, exclamó: “Córdova, Córdova, mi Efestión, .mi amigo, mi valeroso Ney. Una sola gota de su sangre valía más que todos sus enemigos.

Medellín, octubre de 2016