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Tres celebraciones

ALGO DE HISTORIA DE LA LENGUA Y LA LITERATURAImage and video hosting by TinyPic

 

Socorro Inés Restrepo Restrepo

Presidente de la

Academia Antioqueña de Historia

 

El 23 de este mes, se celebró  el “Día del Idioma”; honramos la memoria de tres grandes genios del idioma: Miguel de Cervantes Saavedra, don Marco Fidel Suárez y William Shakespeare.

En la lengua española, el buen decir y el buen hablar de don Miguel y don Marco tiene sus raíces muy profundas, en los albores de nuestra América: En 1492, don Antonio de Nebrija, publicó la Gramática Castellana, que ayudó a la unificación idiomática de España, ya con la  unidad geográfica, política y religiosa, con la unión de los Reinos de Castilla y Aragón, y  con  el triunfo sobre los moros, y su expulsión.

 En 1517, Nebrija publicó la Orthografía Castellana que ayudaba a la perfecta escritura  de las palabras. La ortografía castellana ha sufrido muchas modificaciones, poco a poco fue desprendiéndose de sus formas latinas, y ajustándose al hablante, como suele ocurrir en la historia de la lengua. Algunos han propugnado por eliminar la ortografía, lo que crearía el caos idiomático, pues una simple grafía determina el significado de una palabra: ejemplo: vaya, inflexión de ir; valla, aviso (tiene otras acepciones) (Otras palabras de igual ortografía hacen la diferencia en el contexto de la frase: operación quirúrgica, y operación militar) En el siglo XIX, don Andrés Bello, con su “Gramática de la lengua Castellana”, impidió la fragmentación del idioma en América, y acabó por liberar al castellano de las formas latinas, de ortografía y gramática. La Gramática de Bello, apenas vino a imponerse en  América a mediados del siglo XX, cuando el término Castellano, idioma de Castilla, hablado por la mayoría de los conquistadores,  fue el que acabó por imponerse en España, sobre los otros dialectos regionales.  Por cuestiones de política internacional, ,empezó a usarse el término “español”, como idioma hablado en España. En España aún se hablan habitualmente algunos dialectos: el catalán, el gallego, el mallorquí y otros. Hoy en día, la institución rectora en cuestiones del idioma, es la Real Academia de la Lengua, con presencia de las Academias americanas.

En 1867, Jorge Isaacs, publicó la novela María, prototipo de la novela romántica entre nosotros. Del mejor corte del romanticismo francés, narra los amores de María y su primo Efraín, enmarcados en las más bellas descripciones del paisaje. De manera vívida, el lector imagina la cacería del tigre con toda la emoción, el monte, los áridos caminos, los plantíos, el río a cuyas orillas Efraín. María, acompañados de la pequeña, Emma pasaban tardes entretenidos en la lectura, la contemplación de la naturaleza, y el amor expresado en las miradas, las sonrisas, los pequeños gestos.

Pero no es solamente la novela del paisaje. Es la novela del sentimiento. Es el alma enamorada de una mujer a través de la mirada de un hombre también enamorado. Los puros amores, los momentos felices, las lágrimas, la separación, hasta el momento definitivo y doloroso con que termina la novela.

Pero Isaac no fue solamente el novelista. Fue el poeta, el etnógrafo, geógrafo, lingüista, `político aguerrido. Militó en ambos partidos. Tuvo nexos muy profundos con Antioquia. Aquí reposan, en el cementerio de San Pedro sus restos, en un magnífico mausoleo que hacer honor a su obra cumbre,

En su tiempo, María, fue con “La Vorágine” una de las novelas más traducidas a otros idiomas.

Cien Años de Soledad, de Gabriel García Márquez, apareció en 1967. Desde su primera edición ya se vislumbraba la acogida que tendría entre los lectores. Publicada en medio del “boom!” latinoamericano de la novela, estaba destinada al éxito que realmente ha tenido en forma merecida

Inicia el realismo mágico, casi exclusivo de la obra gacíamarquiana. La fantasía y la realidad se entretejen de tal manera que al lector a veces le cuesta distinguir la una de la otra.  En el trasfondo está la  historia de un país convulsionado,  de regiones tan atrasadas que cualquier buhonero o saltimbanqui podía deslumbrar a un pueblo con su “magia”:

Pasajes lleno de ternura como la solicitud de la madre por toda su familia, bellísimos, como la aparición de las mariposas amarillas, casi un símbolo. Tenebrosos como los largos e interminables días de lluvia.. Dolorosos como uno de los viejos Iguarán amarrado en el patio.

Para disfrutar de Cien Años de Soledad, no basta una lectura. Las generaciones Iguarán que se suceden una y otra vez,  hacen complejo el libro, y cada nueva lectura nos lleva a una distinta y siempre fascinante apreciación de la obra.

No fue la única obra de García Márquez: inolvidables  “Doce cuentos peregrinos” y “El amor en los tiempos del cólera”. Dolorosa “La Cándida Eréndira y su abuela desalmada”. Autobiográfica “vivir para contar” e histórica, “Crónica de una muerte anunciada”. La producción de García Márquez es realmente muy extensa. Además fue periodista, Formó parte de la “Comisión se Sabios” en el gobierno del Presidente Gaviria. Galardonado con el Premio Nobel de Literatura

Medellín, abril de 2017. 

Córdoba y el sellamiento de la libertad.

 

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Socorro Inés Restrepo Restrepo

Presidente de la

Academia Antioqueña de Historia

 

El 12 de febrero se cumplieron 197 años del combate de Chorros Blancos, según algunos historiadores,  en los límites de tres municipios, Angostura, Campamento y Yarumal  Uno de los combates decisivos para consolidar la batalla de Boyacá.

 

Estamos pues, a dos años de celebrar la célebre batalla, que nos dio la  Libertad: el 7 de agosto de 2019, será nuestra fiesta. No  la fiesta circunscrita a esa fecha, rememoración del brillante  y valeroso triunfo de nuestro ejército  bajo el mando del Libertador Simón Bolívar. Es la fiesta en la que confluyen, la acción militar y el pensamiento civilista de  poco más de 9 años de lucha. La suma de batallas y combates, de constituciones y leyes, de proclamas y arengas gloriosas. De triunfos y derrotas. Es la fiesta de la recordación de todos los que nos dieron la libertad: Bolívar, Santander, Nariño, Liborio Mejía, Girardot, Córdova. Los pensadores, y civilistas, Camilo Torres, José Félix de Restrepo, Del Corral,  Zea, Caldas…. Y toda la pléyade que los acompañaron. De batalla en batalla, de combate en combate… Desde los primeros allá en sur, cuando nos estrenábamos como país independiente. Los muchos que siguieron en la reconquista. La Campaña Libertadora con su épico paso por Pisba, hasta Boyacá, y de Boyacá a Chorros Blanco, la Costa Atlántica, el Sur… Ayacucho.

 

Vencidos los realistas en Boyacá, Bolívar tomó inmediatamente medidas militares, y emprendió acciones políticas. Era necesario consolidar el triunfo, atendiendo sin dilación los puntos  débiles del país, en los que aún había   presencia realista. Se apoya en sus mejores militares; envía fuerzas al Socorro y Pamplona; a Anzoátegui le ordena cortarle la retirada al Virrey; otros salieron en persecución de Calzada, y para Antioquia, a impedir el avance de Warleta, al entonces Teniente Coronel José María Córdova, quien a su vez destacó hacia el Chocó, al Capitán Juan María Gómez.

En lo político, una de las primeras e  importantes disposiciones, el nombramiento como Vicepresidente del General Francisco de Paula Santander.

“Warletta en Antioquia amenazaba la recién lograda independencia. Acampando  en el paraje de Cañaveral fue provocado por Córdova a darle Batalla el 12 de febrero de 1820, en el cerro más alto de Chorros Blancos. En una acción rápida y envolvente ante Warletta, los hombres al mando de Córdova, en la vanguardia,  rompieron fuego e hicieron retirar al enemigo. Poco después llegó el resto de la fuerza y atacaron a los realistas por el centro y por la derecha. Warletta previó su derrota y abandonó sus posiciones. Reunió toda la tropa para emprender la retirada.

   “La importancia de la batalla de Chorros Blancos no radica en el número de bajas que produjo al enemigo, sino porque con ella se frenó el avance de los realistas que pretendían restablecer las comunicaciones desde Cartagena hasta Quito. Si Córdova no detiene a Warlettra, tal vez la gloria de Boyacá se habría visto empañada por la reconquista española del interior del país. Los alcances positivos de Chorros Blancos fueron extraordinarios. En esta batalla se conjugaron el principio y el fin de la presencia realista en Antioquia. Dice el Historiador, Porras Troconis,  que  Chorros Blancos es una de las quince principales batallas de influyeron en la emancipación. Una vez que  Córdova dejó la comandancia en Antioquia, partió para la Campaña del Magdalena” (S.I.Restrepo y otros.p.8)

A Chorros Blancos, siguieron Zaragoza, el Bajo Cauca, Magangué Mompox, y Tenerife, una de las más sangrientas batallas. Córdova, ocupó a Barranca, siguió a Barranquilla. Los españoles aterrados huyeron a Cartagena, liberada en 1821, con participación de Córdova.

El 22 de febrero de 1822, escribe Córdova a su padre: “Mi respetado y amado padre: hoy ha venido de Popayán  un edecán del Libertador, con orden para que yo con una División de mil hombre marche hacia Esmeraldas o Guayaquil, a cooperar a la completa libertad del Sur de Colombia.

Córdova partió hacia el Sur… Hacia la gloria de Ayacucho.

 

Cfr. Botero Saldarriaga, R. Córdova. Ed. Bedout.  Medellín.  1970

H. Justo Ramón. Historia de Colombia. Librería Stella. 4ª ed. Bogotá. 1951

Restrepo S.I. y otros. El Libertador de Antioquia, General José María Córdova. Publigráficas. 1990

EDIFICIO REPUBLICANO EMBLEMA DE JERICÓ

NELSON AUGUSTO RESTREPO RESTREPO

Miembro Correspondiente

 

El espacioso y representativo edificio que hoy ocupa la Escuela Madre Laura del Municipio de Jericó fue construido por iniciativa de la Gobernación de Antioquia en los años 20; obra dirigida por el arquitecto proveniente de Bélgica, Agustín Goovaerst. De estas joyas arquitectónicas cimentadas por este connotado artista, quedan pocas en el departamento.

 

La edificación fue levantada para albergar la Escuela de Niños, ocupa un área superior a los 3000 metros cuadrados, sobresalen sus amplias ventanas, 18 en el costado sobre la carrera primera. En 1933 con la instalación del Batallón San Mateo en esta ciudad, el edificio fue cedido para tal fin y estuvo ocupado por el regimiento hasta 1937 cuando fue trasladado al municipio de Caldas; desde entonces ha servido como Escuela, inicialmente de Varones, luego mixta y después de 1992 recibió el nombre de Escuela Madre Laura.

 

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Este es quizás el edificio más significativo en la arquitectura republicana que conserva Jericó, es auténtico y ha testimoniado la historia del municipio durante casi 90 años.

 

Por desgracia sobre su lateral fue levantada una construcción que hoy opaca la majestuosa obra y que la población en general reclama su demolición para que la Escuela quede a la vista, permitiendo la ventilación y la luz de las aulas, respetando el patrimonio y sirviendo esta franja para la construcción de un parque sencillo que armonice con la estructura y a su vez sirva de descanso para miles de turistas que llegan a la ciudad.

Jericó, como BIEN DE INTERÉS CULTURAL DE LA NACIÓN, muestra orgulloso el legado de sus antepasados y en esta representativa obra, se manifiesta no solo el gusto, sino la magnificencia de lo que fuera la época de la colonización antioqueña que logró darle a la Provincia un equipamiento único que hoy es el más caro de los legados de quienes como Don Santiago Santamaría, emprendieron la población de vastos territorios antioqueños.

Este hermoso conjunto es muestra viva del pasado jericoano y antioqueño y se suma a otros edificios destacados con que cuenta el municipio como la Casa Natal de Santa Laura, la Iglesia de San Francisco la casa del Museo MAJA, el Monasterio de Santa Clara y un centenar de casonas familiares dignas de ser reconocidas como joyas de esta arquitectura de Antioquia que por fortuna se conservan también en poblaciones como Sonsón, Abejorral, El Retiro, La Ceja, Cramanta, Concepción, Santo Domingo y Santa Fe.

SUCESOS LIBERTARIOS EN 1817

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Estamos ad portas de la magna celebración de los 200 años la Batalla de Boyacá- 7 de agosto de 1819  en la que se logró la libertad de la Nueva Granada y despejó el camino para la libertad de América.

Parce muy temprano para pensar en esa celebración que no es solamente la celebración de una batalla memorable, sino la conjunción de una lucha independentista y libertaria iniciada en 1810; pero desde ya debemos  prepararnos para la celebración, conociendo los muchos acontecimientos civiles y militares que le antecedieron en los años  inmediatamente anteriores.

En 1817 Bolívar libraba en Venezuela las más  bravías batallas, convencido de que la libertad de su país se lograría plenamente libertando la Nueva Granada .Mariño convocaba el congreso de Cariaco, desafiando a Bolívar, y Manuel Piar fue fusilado por insurrecto, consolidando así la autoridad del Libertador. El l4 de julio, en Casacoima,  se vio en inminente peligro, de morir o caer prisionero. Cercados por el enemigo, Bolívar y sus compañeros o tuvieron más alterativa que arrojarse al estero. Cuando salieron, El Libertador, como si sufriera de fiebre muy alta, empezó a hablar de la libertad de la nueva Granada, la conformación de la Gran Colombia, y de su marcha triunfal sobre el Perú, hasta el Potosí. Era tal su entusiasmo, que sus acompañantes pensaron que había enloquecido. Es el llamado “Delirio de Casacoima”

En la Nueva Granada, después del baño de sangre de 1816, la historia registra el fusilamiento de Anselmo Leyton en Lérida, y Policarpa  Salavarrieta, la Pola, en Santa Fe. (14 de noviembre)

Se atizaba la lucha entre criollos y realistas; aparecieron  las guerrillas, de las cuales fue especialmente activa en Casanare la de los hermanos Ambrosio y Vicente  Almeyda. El 13 de noviembre ocupan a Tiribita y ejecutan a 18 realistas. Entran a Chocontá con 300 hombres. Los Almeyda encendían el espíritu  contra el opresor; el 19 de noviembre se levantó el pueblo de Ubaté, al grito “Viva nuestro generalísimo Bolívar. ¡Mueran los chapetones, ladrones!”  Continúan el 21 hacia otros pueblos de Cundinamarca. Cundió el pánico en Zipaquirá y Sámano dio orden de salir al encuentro de los Almeyda y exterminarlos. Fueron derrotados y huyeron hacia los Llanos. Finalmente se integraron al ejército de Bolívar. Los realistas  los ahorcaron simbólicamente, ahorcando un muñeco. Juan José Neira fue hecho prisionero, pero cuando lo llevaban a Bogotá para fusilarlo se arrojó por el Volador de Machetá, quedando milagrosamente con vida. Después se incorporó al ejército patriota.

La publicación realista, La Gazeta de Santafé, aparece por última vez: había comenzado a publicarse en 1816, formadora de opinión especialmente entre la dirigencia. Esta publicación contenía noticias de España, la Santa Alianza, los triunfos de la guerra pacificadora contra los criollos. Su propósito era afianzar la autoridad del Rey. Publicaba también un suplemento científico.

Se arreglaron los caminos, muchas veces con trabajos forzados a los que fueron sometidos  los patriotas; se impulsó la vacuna contra la viruela.

En Antioquia gobernaba Vicente Sánchez Lima, quien en ningún momento cometió los excesos que se vivieron en el resto del país. Tenía un gran concepto de  los antioqueños, al que consideraba un pueblo laborioso. No hubo ejecuciones, y la provincia vivió en relativa paz. Se le critica que en una época de dolor para la Patria, hubiera obligado a asistir a un baile oficial a las damas viudas de próceres, o cuyos maridos estaban encarcelados o cumpliendo trabajos forzados.

En el resto de América, seguía la lucha libertaria. Chile logró su libertad a comienzos de 1818.

Socorro Inés Restrepo

 Presidente de la

Academia Antioqueña de Historia

 

Medellín, febrero de 2017

Colombia Desgarrada

Socorro Inés Restrepo

Presidente de la

Academia Antioqueña de Historia

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Colombia entró al siglo XX, en medio de una de las contiendas más feroces que ha tenido el país. El 18 de octubre de 1899, se inició la Guerra de los Mil Días; y el 3 de noviembre de 1903, Panamá declaraba su independencia de Colombia. Se separaba definitivamente.

Fueron varias las causas que desencadenaron la guerra: el gobierno conservador, autoritario, desconocedor de la oposición liberal; la prolongada ausencia del Presidente Sanclemente, quien por su estado de salud no residía en Bogotá; el golpe de Estado que dio el Presidente Manuel Marroquín en 1900, Dos batallas memorables: Peralonso, con el triunfo de los revolucionarios, por el retiro inesperado de las fuerzas gobiernistas; y Palonegro,  en la que triunfó el gobierno, En agosto de 1902, la guerra estaba a punto de terminar, y pusieron fin a ella los tratados de Neerlandia, Wisconsin y Chinácota.

El tratado principal fue el de Wisconsin, nombre que tomó del barco  de guerra norteamericano en donde fue firmado. Se garantizó la libertad de los prisioneros de guerra y de los presos políticos, amplió la amnistía para los comprometidos con la revolución; se garantizó la pureza del sufragio para el Congreso.

El orden público se declaró restablecido en toda la nación el 3 de junio de 1903

Antioquia fue quizá uno de los departamentos menos afectados por la guerra, sin embargo a su término, la pobreza y la desolación imperaban en todo el país. La situación económica era insoportable; la incipiente industria decayó notablemente, las escuelas se habían cerrado; y los hospitales no alcanzaban para atender a los enfermos y a los  heridos de guerra.

A esto se sumó la pérdida de Panamá, Panamá se había anexado a Colombia en 1821; pero esta anexión fue considerada por los mismos panameños como algo temporal mientras se fortalecían políticamente.

En 1830, cuando El Libertador renunció a la Presidencia, Panamá se separó de Colombia: Bolívar desaprobó este hecho comandado por Domingo Espinar; rápidamente se restableció la normalidad.

El segundo intento de separación se dio poco después de la muerte del Libertador; el cabecilla de entonces fue el venezolano Eligio Alzuro, quien fue sometido por el General Herrera. Sin embargo, en 1840, el mismo Herrera, en la llamada Guerra de los Supremos, se declaró Jefe Supremo de Panamá, y creó el Estado Soberano, al que llamó, Estado del Istmo. Sin embargo Herrera no tardó en retractarse, bajo la condición de una reforma constitucional que diera a Panamá autonomía, autonomía que no obtuvo hasta 1857, cuando se creó el Estado de Panamá, del cual el primer Presidente fueron José de Obaldía.

En 1856, hubo un levantamiento originado por la muerte de un vendedor de sandía a manos de un norteamericano. El pueblo se enfureció, hubo quince norteamericanos muertos, por los cuales Colombia tuvo que pagar una elevada indemnización. Los Estados Unidos ocuparon a Panamá por tres días.

El Istmo permaneció prácticamente independiente, durante los tres años que duró la revolución de Mosquera (Tomás Cipriano). Terminada la revolución, pretendieron seguir sin nexo alguno de soberanía con Colombia, pero el General Mosquera  sometió al nuevo Presidente, Santiago de la Guardia.

En 1885 hubo otro desembarco norteamericano, que costó el incendio de la ciudad de Colón, en medio de la guerra civil que azotó a Colombia (La guerra de los sesenta días).

Finalmente, el 3 de noviembre de 1903, estaban dadas las condiciones para la separación definitiva: un gobernador, José Domingo  de Obaldía, que había manifestado intenciones separatista, el comandante supremos de la plaza el general Esteban Huertas, casado con panameña, simpatizante de la causa separatista, la intervención de los Estados Unidos, con el fin de allanar el camino para la construcción del Canal.

Así se perdió Panamá

Noviembre de 2016

Cfr. Granados, Rafael M. S.J. Historia de Colombia. Ed. Bedout.  Medellín, 1953

Lemaitre, Eduardo. 1903: Panamá se separa de Colombia, en Nueva Historia d Colombia. T.I Ed. Planeta. 1989