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Artículo de la Académica doña Socorro Inés Restrepo Restrepo

1812  AÑO RELEVANTE EN NUESTRA HISTORIA

Socorro Inés Restrepo Restrepo

En el año de 1812, ocurren una serie de acontecimientos que marcan el  camino de nuestra historia, hacia la libertad. Se suceden hechos de significación y contenido civilista,  junto a otros, militaristas, en la que los triunfos siguen a las derrotas. Los nuestros son vencidos en el Sur y se baña la Patria con  la sangre de, si los podemos llamar, protomártires, a manos de los españoles. Cierra el año de logros y fracasos, la providencial llegada  a la Nueva Granada, del entonces Coronel Simón Bolívar.

En Antioquia, finalizando enero, en Rionegro, se encuentra el Colegio Constituyente, haciendo un llamado a la unidad; lanza una proclama, advirtiendo  el descalabro que sería una división en tales momentos de crisis: “vuestras vidas, vuestra seguridad, vuestra propiedad, vuestro país, todo, en una palabra, quedará abandonado a la rabia devoradora de la guerra civil, y de la anarquía, hasta que algún invasor extraño o usurpador doméstico apacigüe la destructora tempestad con la autoridad de su cetro de hierro”.

En  febrero, el Presidente del Estado, don Juan Antonio Gómez, convoca a las armas, previendo el peligro que se avecinaba,  desde el Sur: “Al arma, al arma, valerosos habitantes del Estado de Antioquia.

Id a aprender el arte de la defensa de nuestras familias, de nuestros intereses, y nuestra amada Patria”.

“Vuestro Serenísimo Colegio os habla y vuestro Presidente os incita a las acciones más heroicas de un verdadero patriotismo”.

El 21 de marzo, fue  aprobada y sancionada por el Colegio Constituyente la Constitución del Estado de Antioquia. Declaración de autonomía e independencia frente a todo poder extraño; la soberanía reside en el pueblo, y la Constitución garantiza la LIBERTAD, IGUALDAD, SEGURIDAD Y PROPIEDAD. Recomienda la fe católica como Religión del Estado, y reafirma los derechos del hombre.

Se aprueba el escudo, rompiendo así la heráldica venida de España: representa la raza, una mujer blanca, vestida a la indiana; la riqueza, el plátano, la palma, la montaña de oro, y el río.

Antioquia, tuvo frente al país, la ventaja de verse libre de divisiones internas, y de rivalidad con las otras provincias.

Mientras tanto, Cundinamarca se debate en la más terrible división que la lleva a la guerra civil       : los Centralistas, liderados por Nariño, y los Federalistas, por Camilo Torres, Presidente del Congreso de la Unión. En mayo se firma el llamado “Pacto de mayo” que fracasó, y entonces se abrieron las hostilidades. Lograda la paz, Nariño es nombrado  Presidente de Cundinamarca.

El Sur permanecía firmemente fiel  a la causa del Rey.  Auxiliado por tropas llegadas de Guayaquil, don Miguel Tacón, se proponía tomar a Iscuandé para seguir hasta Popayán, pero fue derrotado en las márgenes del río Iscuandé a principios de enero. Después  de la derrota, don Miguel Tacón salió para España.

Popayán no estaba exento del peligro realista: los patianos insurreccionados atacaron la ciudad, pero gracias a la oportuna  acción de de Alejandro Macaulay,  Popayán se vio libre de los realista.

Sin embargo se produjeron nuevos levantamientos, ante los cuales, los nuestros se vieron obligados a capitular. En Popayán se organizaron nuevas fuerzas defensivas; después de varios enfrentamientos, Macaulay y los suyos fueron vencidos: cayó prisionera la oficialidad patriota, que sería fusilada en enero de 1813. La primera gran derrota.

En la Costa las cosas no estaban mejor: En Cartagena una vez proclamada la Independencia, se inició un proceso de organización del Estado, se pensó entonces en un Cuerpo Colegiado, pero pronto aparecieron las divisiones entre  Aristócratas, apoyados por Cartagena, y Liberales, apuntalados en Mompox.  A pesar de las sesiones borrascosas, se logró expedir una Constitución muy democrática..

No tardaron en hacerse sentir los realistas de Santa Marta, lo que desembocó en una guerra, pretextada  por la aduana establecida por Cartagena en Barranca, y por la aduana establecida por los realistas en  Tenerife.  Cartagena tuvo que retirarse, y Santa Marta, vencedora se apoderó del Magdalena hasta más arriba de El Banco. Sin embargo, en octubre, Mompox repelió valerosamente un ataque realista, que le mereció ser reconocida como “Ciudad Valerosa”.

1812, arribo del Coronel Simón Bolívar a Cartagena.  “Cuatro pasos hacia la Gloria”, así titula la Academia Colombiana de Historia, un capítulo del libro “Bolívar, Cartagena 1812, Santa Marta 1830”, capítulo en el que presenta los cuatro documentos con los que Bolívar inicia el camino hacia la inmortalidad en nuestra Patria.

El 2 de noviembre, Bolívar se dirige por primera vez a los neogranadino, denunciando las perfidias y crueldades de Monteverde., “que son superiores a nosotros en maldad. Venguemos tres siglos de ignominia. Si ellos nos parecen grandes, es porque nosotros estamos prosternados”.

El 27 del mismo mes, se dirige al Congreso Neogranadino. Hace un recuento de las fallas del gobierno venezolano en el manejo de la naciente república; implora protección para él y para los que han venido con él (Pedro Labatut, Manuel Cortés Campomanes, José Félix Rivas, Miguel y Fernando Carabaño, y Pedro Briceño).  “Escapados prodigiosamente   de las garras de aquellas fieras, las personas que aquí nos hallamos imploramos protección de la Nueva Granada, a favor de sus compatriotas, los desdichados hijos de Venezuela”. Ofrece sus servicios al Gobierno de la Unión.

El 12 de diciembre, firma el “Memorial dirigido a los ciudadanos de la Nueva Granada”, conocido como “El Manifiesto de Cartagena”. Es el documento que marca la presencia de Bolívar en nuestra historia.  Determina nuevos rumbos en lo  político y en lo militar. “Yo soy un hijo de la infeliz Caracas”, y parece que esta declaración, condensara todo el dolor de América  subyugada por el Imperio Español.  Es un grito de Libertad.

Vinculado a la guerra, sus primeras acciones se dieron en el Magdalena. Triunfante en Tenerife, se dirige a sus habitantes el 24 de diciembre: “Ya sois hombres libres, independientes de toda autoridad que no sea la constituida por vuestro sufragio y únicamente sujeta a vuestra propia voluntad y al voto de vuestra conciencia”.

Fue el cuarto hito. De ahí siguió Bolívar, fulgurante hacia la Gloria, hasta convertirse en EL LIBERTADOR, EL PADRE DE LA PATRIA.

 

Medellín, septiembre de 2012